¿Cómo puede afectar el trauma en tu día a día?
- Dificultad para confiar en los demás
- Relaciones intensas o inestables
- Miedo al abandono o dependencia emocional
- Necesidad constante de control
- Hipersensibilidad al rechazo
- Ansiedad sin causa aparente
- Bloqueo emocional o dificultad para sentir
- Autoexigencia extrema
- Sensación persistente de no ser suficiente
Muchas personas no saben que estas respuestas están relacionadas con experiencias pasadas no resueltas.
Tipos de trauma
1. Trauma agudo
Es consecuencia de un evento específico e impactante. Ejemplo: accidente, pérdida repentina, violencia o diagnóstico inesperado.
2. Trauma crónico
Se desarrolla cuando la persona vive situaciones difíciles de manera prolongada. Ejemplo: abuso emocional constante, relación destructiva, negligencia o violencia psicológica.
3. Trauma complejo
Ocurre cuando hay múltiples experiencias traumáticas, generalmente en la infancia. Puede afectar profundamente la autoestima, la regulación emocional y la forma en que la persona se vincula.
4. Trauma relacional
Se origina dentro de vínculos significativos. Cuando quien debía brindar seguridad fue fuente de dolor, se generan patrones de apego inseguros que pueden repetirse en la adultez.
El trauma no siempre se recuerda… se repite
- Elegimos parejas emocionalmente no disponibles
- Nos cuesta poner límites
- Nos quedamos donde nos duele
- Nos exigimos más de lo que damos a otros
El trauma no tratado tiende a convertirse en patrón.
Sanar el trauma es posible
Sanar no significa borrar lo que ocurrió. Significa que el pasado deje de controlar tu presente.
En terapia trabajamos en:
- Regulación del sistema nervioso
- Identificación de patrones
- Reconstrucción de autoestima
- Seguridad emocional
- Aprender a relacionarte desde un lugar más consciente
El trauma no define quién eres. Pero entenderlo puede cambiar la manera en que te relacionas contigo y con los demás.